Consejos para decir no a un adolescente

Consejos para decir no a un adolescente

Consejos para decir no a un adolescente

Decir no a un adolescente puede parecer sencillo. Pero la realidad demuestra que continuamente los padres y educadores aceptan demandas que no estaban en sus planes. Muchas veces consienten peticiones que no esperaban conceder.

En este artículo veremos las diferentes situaciones en las que se produce este fenómeno y la forma de combatirlo. Encontrarás los mejores consejos para conseguir decir no a tu hijo cuando realmente lo necesitas.


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¿Por qué decimos sí cuando queremos decir no?

En nuestro entorno da la impresión de que utilizar el no estuviera socialmente mal visto. Parece que las críticas y la búsqueda de opciones diferentes a la corriente fuera tabú. Nos tomamos las negativas como algo personal, cuando son una forma fantástica de aprendizaje.

Sin embargo, se da la paradoja de que ciertas personas utilizan la negación sistemáticamente y gozan de buena reputación. Son vistos como seguros de sí mismos, casi como sabios anti-sistema. Se las reconoce como cautas e inteligentes. Pero su ejemplo no se extiende al resto de la sociedad.

La cuestión se hace más preocupante en la familia. Decir no a un adolescente se complica aún más. Muchas veces tu hijo no espera un no por respuesta. Su entorno y los medios de comunicación le hacen creer que todo es posible. Cuando te enfrentas como padre responsable a ese poder invisible empiezan los problemas.

Tanto es así, que en muchas ocasiones acabas aceptando cosas que no te habías planteado, sólo porque la tendencia es esa. Y esto no sólo pasa en las familias. Piensa en la cantidad de ventas que a diario realizan agentes comerciales a personas que no saben negarse a sus propuestas.

Las falsas creencias sobre decir no

Existen una serie de mitos sobre el no que perviven en nuestro entorno y que es importante conocer:

  • Se sobrestiman las consecuencias negativas de decir no: no es una de las palabras más potentes de nuestro idioma. Cuando te niegas a algo generas una situación de bloqueo ante otra persona o grupo. Esto puede crear una necesidad de justificación por tu parte y ponerte en un compromiso. Sin embargo, se juzga erróneamente el alcance de una negativa. Se piensa que tendrá consecuencias peores de las que luego ocurren realmente. Por eso es tan fácil decir sí, para evitarse todos estos problemas.
  • Decir no puede hacer daño a tu hijo: en nuestra sociedad hemos creado un esquema de sobre-protección y una cultura del sí. Ambos ingredientes determinan que la frustración de un niño se vea como sufrimiento. Sin embargo tu hijo necesita entender cómo gestionar las situaciones de pérdida. Y esto no lo podrá conseguir si no se ve expuesto a ellas porque está en una burbuja en la que siempre gana. La frustración es clave para madurar y socializarse.
  • La imagen que tienen los demás de nosotros empeora por decir no: muchas veces contamos con una imagen de nosotros mismos que se pliega a un grupo de referencia concreto. Esto es adaptativo, hemos necesitado siempre de la sociedad para sobrevivir. Pero no deberías justificar tus decisiones en la opinión de la mayoría. Lo ideal es que mantengas un criterio personal claro y seas crítico. Paradójicamente, esto fortalecerá la imagen que los demás tienen de ti y tendrán más en cuenta tus propuestas.
  • Decir no te convierte en mala persona: lo que está claro es que decir no te hace diferente. Eres crítico con lo que pasa a tu alrededor y maduro para decidir por ti mismo. Pero eso no hace que seas mala persona.

Como ves, decir no a un adolescente es una decisión que no depende tanto del contenido de la pregunta. Muchas veces aceptamos o rechazamos las cosas por la influencia que tenemos del entorno, sin pararnos a pensar en su validez real para nosotros.

Decir no a un adolescente es saludable

Una vez vistas las falsas creencias sobre el no, es hora de plantear los aspectos positivos de esta habilidad. Si quieres ser capaz de decir no a un adolescente debes entender su utilidad e integrar esta rutina en tu vida cotidiana.

Te proponemos seis razones por las que deberías utilizar el no más frecuentemente en la comunicación de tu hogar.

  1. Decir no mejora la autoestima: habrás experimentado en multitud de ocasiones esta sensación. Cuando concedes algo a tu hijo siempre tienes la duda de si estarás haciendo bien las cosas. Un sí supone abrir una opción en tu hogar que luego puede ser errónea y de la que serás responsable. Por ejemplo si tu hijo te pide dormir fuera de casa un fin de semana y luego se mete en problemas. La solución más razonable es que partas de un no y vayas ampliando el tiempo a medida que tu hijo demuestre madurez para poder ir llegando más tarde. Así compartiréis responsabilidades y tú estarás más seguro de lo que concedes. Esto mejorará tu autoestima y con ello el clima familiar y vuestra relación.
  2. Mantiene el orden de tu hogar: la organización de una familia parte de los límites que se marcan. Para que haya posibilidades abiertas deben existir otras cerradas. Es importante que limites aquellas opciones que amenacen el buen clima familiar y pongan en riesgo el orden de tu hogar. Recuerda que como adulto debes mantener tu criterio a pesar de que tu hijo decida incumplirlo. En este caso ten en cuenta que al ejercer su libertad podrá ver las consecuencias de sus actos y de romper el orden propuesto.
  3. Evita espirales de violencia en el futuro: un hijo adolescente problemático es menos manejable a medida que se hace mayor. Si no se ponen criterios claros y se dice no a tiempo los problemas tienden a incrementarse. Entonces se pasa de las rabietas a los actos de violencia abierta y las crisis graves en las familias. Decir no a un adolescente a tiempo puede prevenirte de problemas serios en el futuro.
  4. Educa en la frustración y la resiliencia: la habilidad para encajar los golpes y reveses de la vida también se entrena. El objetivo es que cuando tu hijo abandone el nido familiar esté preparado para enfrentar las frustraciones de la vida. Todo depende del grado de comprensión de las negativas y de su gestión de las emociones ante un no. Si quieres profundizar en el tema puedes ampliar información en este artículo sobre la frustración en la adolescencia.
  5. Permite enfrentar las críticas como algo constructivo: un no puede ser vivido como algo personal y destructivo o como una posibilidad para crecer. Cuando tu hijo ha adquirido las capacidades para gestionar la frustración será más hábil a la hora de enfrentar críticas y negativas emocionalmente, así como aprovecharlas para crecer y aprender.
  6. Mejora la comunicación y las habilidades de negociación de la familia: cuando hay una buena comunicación en la familia y el no es visto como algo natural tu hijo estará más preparado para la negociación. Una buena capacidad para encajar los sentimientos que produce una crítica o un no hace más fácil ver la situación con perspectiva. Y esta habilidad es clave a la hora de afrontar negociaciones o intentar cambiar el entorno a través de aportaciones personales. Si tu hijo está acostumbrado a oír el no por respuesta podrá gestionar mejor las emociones y la frustración que provoca y estará abierto al diálogo. En otras palabras, tu hijo desarrollará una madurez y unas habilidades propias de un buen negociador.

Estas seis razones parecen suficientes para empezar a pensar que el uso del no es clave en una familia. Como padre puedes vivir esta experiencia como algo enriquecedor y constructivo. Recuerda que un no siempre puede ser un quizás. Las prohibiciones y normas pueden cambiar con la edad y madurez de tu hijo o las circunstancias de tu hogar.

Es más productivo ver el no como una forma de demora que como una negativa absoluta. Es una herramienta temporal para la educación y protección de tu hijo que como padre tienes la responsabilidad de utilizar sabiamente.

Las buenas noticias para decir no

Las últimas investigaciones sobre los prejuicios y la habilidad para negarse a la corriente social son alentadoras. Se han encontrado resultados muy prometedores que fortalecen el hecho de que negarse razonando las cosas es saludable.

El entrenamiento mejora tu habilidad para decir no a un adolescente

Una de las conclusiones más sorprendentes a la que llegan los estudios es que la habilidad para negar se entrena. Imagínate que tu cerebro fuera un músculo más de tu cuerpo. Para ejercitarlo también necesitas práctica.

En las investigaciones se ha demostrado que cuantas más veces digas no a tu hijo mayor será la probabilidad de que lo vuelvas a hacer. Incluso se ha encontrado que mejorarás tu capacidad para ello y serás más hábil para gestionarlo.

La negación es un arte y se puede ejercitar. Cuanto más la entrenes te resultará más fácil y menos traumática. Perderás la culpabilidad porque con la práctica verás las consecuencias en el medio plazo. Podrás contradecir los mitos sobre el no de una forma personal y directa.

Decir no de forma razonada hace que cambie tu forma de ver las cosas

Otro de los hallazgos más impactantes de las habilidades de negación tiene que ver con los argumentos. Aunque no hayamos entrado a analizar en profundidad este punto, razonar una negativa es más efectivo para un adolescente que no hacerlo.

Esto tiene que ver con la capacidad del adolescente de entender el mundo y su necesidad de encontrar una explicación a su entorno. Cuanto más claros tengas los motivos por los que te niegas a algo, mejor será tu capacidad de convicción ante tu hijo.

Y no sólo eso, que puede parecer evidente. Lo que se ha encontrado es que cuando razonas una negativa, la lógica implícita al no hará que tú mismo cambies tu forma de ver el mundo.

Por ejemplo, imagínate que eres fumador y le das a tu hijo argumentos para que no fume. Evidentemente es algo contrario a tu realidad, porque tú fumas y estás pidiendo a otra persona que aprende de ti que no lo haga. Decir no a un adolescente en este caso es cuestionable por tu parte.

Independientemente de lo que tu hijo haga o deje de hacer lo que se ha demostrado es que será más probable que tú dejes de fumar porque aprenderás de los consejos que das a los demás. Tu mundo cambia en función de lo que transmites a los otros.

Esta idea te deja abierta una puerta para tu mejora personal a través de la educación de tu hijo. Recuerda que puedes disfrutar y aprender también de la adolescencia. En este fenómeno tienes un motivo más para seguir adelante y luchar por la educación de tu hijo.

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Bibliografía consultada para escribir “Decir no a un adolescente”

"Consejos para decir no a un adolescente" lo escribió:

Félix Martínez - Padres en la Nube

Burgos, España

Llevo más de una década conviviendo y aprendiendo con adolescentes.

Trato de unir toda esa experiencia a mis conocimientos sobre nuevas tecnologías para desarrollar recursos educativos útiles.

2 comentarios

    • Félix Martínez
      dice:

      Gracias Santiago.

      Decir no a un adolescente puede parecer sencillo, pero la experiencia nos demuestra que es más complicado de lo que podríamos pensar.

      Establecer estrategias adecuadas nos ayuda a mejorar nuestra asertividad como padres y educadores.

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