Adolescentes delincuentes y violencia juvenil

Adolescentes delincuentes y violencia juvenil

Adolescentes delincuentes y violencia juvenil

En este artículo analizamos la violencia existente entre los más jóvenes. Los adolescentes delincuentes son la punta del iceberg de una tendencia que va en aumento y un preocupante incremento de los casos de violencia entre menores.

Conoce los últimos datos y las nuevas investigaciones más reveladoras sobre violencia adolescente. De esta forma podrás entender como afecta el actual panorama social a tu hijo y las estrategias más eficaces para gestionarlo desde tu familia.


También puedes ver un resumen del artículo Adolescentes delincuentes y violencia juvenil en el siguiente video

Percepción de la violencia por los adolescentes.

Aldeas Infantiles ha realizado una encuesta con más de 2.000 menores de edad que afirman que la violencia está muy presente en su día a día. Casi tres de cada cuatro adolescentes consideran la violencia como algo habitual en sus vidas. A pesar del descenso general en las cifras de muertes por actos violentos en la sociedad los niños parecen tener otra percepción de las cosas.

Más de un tercio de los encuestados consideran que esta violencia adolescente se produce porque está normalizada en la sociedad.

  • Un 34,3% porque dicen sufrirla en su vida diaria.
  • Un 29,4% afirman que se da por no tener más recursos para gestionar conflictos.
  • Además un 23% considera que existe una influencia clara de las redes sociales y los medios de comunicación que explica esta violencia social.

Como padre, deberías valorar los motivos que lleva a los adolescentes a considerar que su entorno es más hostil que el que vivimos los adultos en realidad. Puede que tu hijo también tenga esta percepción y vea su vida como más desordenado y brutal de lo que realmente es.

Sin duda existen adolescentes delincuentes que pueden llevar a esta percepción. Pero el consumo de contenidos violentos a través de Internet y el uso morboso de la violencia en los medios de comunicación podrían estar afectando estos datos.

¿Cómo vive la violencia un adolescente?

Cabe preguntarse si esta consideración de los adolescentes es real. ¿Existe esta violencia percibida en las relaciones de nuestros hijos? Alba Perez Gonzalez y su equipo han encontrado que el 90% de los adolescentes han experimentado algún episodio de violencia durante su vida.

En su estudio explican en detalle las causas de esta violencia:

  • Delitos comunes: un 70% de los episodios se pueden tipificar como delitos habituales.
  • Violencia de género: casi un 14% de estos casos tienen que ver con la victimización sexual.
  • Delitos tecnológicos: un 26% de este tipo de violencia se produce a través de las nuevas tecnologías.
  • Adultos responsables: un 35% de los episodios son cometidos por los cuidadores de estos adolescentes.
  • Violencia entre iguales: un 59% de los sucesos violentos se dan entre iguales derivados de adolescentes delincuentes.

Con estos datos en la mano cabe pensar que la violencia en la etapa adolescentes está generalizada. Pero, ¿quiénes son los jóvenes que llevan a cabo actos violentos? Un análisis de la delincuencia en adolescentes podría ayudarnos a entender el fenómeno.

Adolescentes delincuentes.

Terrie E. Moffitt es profesor en el Departamento de Psicología y Neurociencias de la Universidad de Duke en Durham, Estados Unidos. Se ha dedicado a estudiar la prevalencia de actos delictivos durante la adolescencia. En sus resultados se desvela que hasta un 90% de los adolescentes varones cometen actos ilegales.

Por lo general, la edad habitual de inicio de esta actitud están entre los 8 y los 14 años. El momento de peor pronóstico es entre los 15 y los 19 años. En esta etapa los adolescentes cometen mayor número de actos delictivos y de peores consecuencias. Esta conducta antisocial remite de forma natural en la década siguiente, entre los 20 y los 30 años.

Lo normal es que esta actitud se vaya extinguiendo por sí sola con el tiempo y la madurez. El cerebro de los adolescentes delincuentes está en desarrollo y existen partes inmaduras que determinan estas conductas. A medida que el sistema nervioso se va desarrollando, este tipo de comportamientos remiten progresivamente y todo vuelve a una relativa normalidad.

De manera habitual, los adolescentes que no llevan a cabo este tipo de conductas delictivas son poco aceptados en su entorno. Parece que el resto de sus compañeros los tienden a marginar y a tratarlos como raros. Vistos los resultados de este 10% de adolescentes, Moffitt se dedicó a investigar cómo era su vida para ver qué podía hacerles especiales.

Encontró que los adolescentes que no cometen actos violentos tienen en común tres características fundamentales:

  • Se sienten excesivamente controlados por sus familias. En general manifiestan estar subordinados en su hogar. No se sienten libres para poder ser independientes o manifestar opiniones personales.
  • No tienen suficiente confianza social lo que les hace inseguros en situaciones de convivencia con iguales.
  • Se inician en el sexo más tarde que el resto de sus compañeros.

En el otro extremo están los adolescentes que siguen cometiendo delitos después de su maduración cerebral. Afortunadamente este grupo es muy reducido. Muy pocos jóvenes continúan teniendo actitudes y conductas fuera de la ley en su vida adulta.

Moffitt también estudió los rasgos característicos de estos adolescentes delincuentes que continúan cometiendo delitos en la edad adulta:

  • Muchos de ellos habían sufrido abusos durante su infancia por parte de sus cuidadores.
  • En la mayor parte de los casos manifestaban haber carecido de una adecuada atención por parte de sus familiares.
  • Ya en su adolescencia se caracterizan por cometer mayor cantidad de delitos y de una gravedad superior a la media de su edad.
  • Los entornos desfavorecidos son potenciadores de la delincuencia. Los adolescentes que han crecido en situaciones de escasez, pobreza y violencia presentan peor pronóstico que el resto.

Además en el estudio se evidencia que las chicas adolescentes no siguen este patrón. Lo visto hasta ahora se corresponde con los chicos. Las chicas tienen un esquema de comportamiento diferente y las estadísticas indican que muestran rasgos característicos diferenciados por el género.

El estudio encontró tres rasgos fundamentales de las adolescentes en lo relativo a la comisión de delitos:

  • Se comportan de manera más cívica que los chicos. Menos de una adolescente de cada 100 se convierte en delincuente, cuando en los chicos la ratio es del 5%. Las adolescentes delincuentes son una minoría clara.
  • Los comportamientos antisociales de las adolescentes están influidos por las actitudes de su pareja. Si el novio de una adolescente comete delitos es mucho más probable que ella lo haga.
  • También afecta a esta actitud antisocial la edad en la que la adolescente llega a la pubertad.

Como ves la delincuencia en la adolescencia es más habitual de lo que se pueda pensar. La mejor noticia es que se trata de conductas típicas de la edad, que tienden a desaparecer con el tiempo. Las medidas educativas y el control familiar son las mejores armas para luchar contra este tipo de comportamientos.

Está demostrado que incrementar las medidas judiciales por este tipo de delitos puede llegar a ser perjudicial, cronificando conductas ilegales en adolescentes delincuentes que podrían dejar de delinquir de forma natural. El desarrollo del cerebro y la maduración juegan un papel clave en el proceso.

Si tu hijo ha cometido algún acto delictivo deberías entender el problema a fondo y trabajarlo preferentemente desde la propia familia. No descartes las medidas legales ni dudes en denunciarlo. Todos debemos ser responsables de nuestros comportamientos. Pero teniendo en cuenta lo anterior, trata de centrar la mayor parte del trabajo educativo en el hogar, colaborando si es necesario con los servicios de justicia y los profesionales de la Fiscalía.

La violencia de género en la adolescencia.

La violencia de género entre los adolescentes merece una sección aparte. Los últimos datos de 2017 en España presentan cifras preocupantes. Se ha incrementado dramáticamente la violencia derivada de las relaciones de pareja entre los jóvenes.

La tendencia es clara. Las adolescentes menores de 18 años inscritas como víctimas de violencia de género han aumentado casi un 15%. Se trata del mayor incremento por franja de edades en toda la población. Aumentan los adolescentes delincuentes por motivos relacionados con la violencia de género.

Además se ha encontrado una relación entre el acoso sufrido por estas mujeres y las nuevas tecnologías. Según Elena Ruiz, directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) los datos respecto a la violencia de género en Andalucía son reveladores.

Todas las adolescentes que han sido atendidas por el programa de Víctimas de Violencia de género habían sufrido previamente ciberbullying de género por parte de sus parejas a través de Internet. Estos sorprendentes datos se presentaron en las primeras Jornadas G-CrimTech sobre Género, Redes sociales e Internet celebradas en la Universidad de Málaga.

Bibliografía consultada para escribir “Adolescentes delincuentes”

"Adolescentes delincuentes y violencia juvenil" lo escribió:

Félix Martínez Abad

Burgos, España

Llevo más de una década conviviendo y aprendiendo con adolescentes.

Trato de unir toda esa experiencia a mis conocimientos sobre nuevas tecnologías para desarrollar recursos educativos útiles.

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